CIRUGÍA MAXILOFACIAL EN NIÑOS - Dr Luis Quinto
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CIRUGÍA MAXILOFACIAL EN NIÑOS

Cirugía Segura en Buenas Manos!

CIRUGÍA MAXILOFACIAL EN NIÑOS

TIPOS
Cirugía maxilofacial del frenillo lingual: los niños sufren a menudo problemas en el frenillo lingual.
La presencia de un frenillo corto suele estar asociada a la dificultad para la correcta habla y fonación, a la malposición o movilización de los dientes o a la dificultad para la correcta ubicación de éstos en su arcada dental.
En ocasiones también, el frenillo puede ser fácilmente lesionado por un mal gesto o un traumatismo provocando una hemorragia.
Cirugía maxilofacial reparadora y reconstructiva: la cirugía oral y maxilofacial reparadora y reconstructiva engloba una amplia variedad de procedimientos estéticos para mejorar la apariencia. Desde procedimientos estéticos como la otoplastia o rinoplastia hasta la corrección de cicatrices.
Traumatismos faciales: los traumatismos faciales son más frecuentes en niños alrededor de los dos primeros años y también entre los 8 y 10 años de edad.
La estructura anatómica del niño difiere de la del adulto por lo que es preciso un equipo experto de cirujanos maxilofaciales.
Si se diagnostica una fractura facial en un niño, es muy probable que existan además otras lesiones asociadas.
Por esta razón es importante una asistencia post-traumática multidisciplinar.
Oncología pediátrica: los tumores en la región maxilofacial en el paciente infantil normalmente son de carácter benigno pero siempre debe descartarse la malignidad del proceso y asegurar un tratamiento adecuado.
En el caso de confirmar un proceso maligno, es esencial el abordaje multidisciplinario.
Malformaciones congénitas: el labio leporino y la fisura palatina son las malformaciones más frecuentes en niños y adolescentes.
Realizar estas cirugías es esencial para restablecer la función del habla y la deglución, la buena apariencia facial y la adaptación social del niño.
Cada estructura anatómica tiene una edad de corrección quirúrgica óptima dependiendo de su desarrollo, por lo que el seguimiento continuado de estos pacientes es primordial.
Por ejemplo, el labio leporino puede intervenirse a los 3-6 meses de vida y la fisura palatina a partir de los 9 meses.